Bobby Charlton

Robert Charlton, sir Charlton, nació en Ashington, Northumberland el 11 de octubre de 1937. Su historia futbolera empezó siendo, como muchas otras, una mezcla de consecuencias y giros del destino que a la postre lo llevaron a ocupar el pedestal más alto del balompié de su país, sitio que todavía sigue ocupando, por sus logros tanto en la selección inglesa como en su club, el Manchester United, siendo el jugador con más partidos jugados y goles de la historia del Manchester United, con 249 goles en 759 apariciones.

Fue uno de los primeros en pegar un golpe sobre la mesa en Inglaterra y echar el balón al suelo. Mirar al cielo, lo justo. El 6 de febrero de 1948, Bobby Charlton se convertía en uno de los supervivientes del accidente aéreo que sufrieron los Busby Babes, en el que perdieron la vida ocho compañeros suyos. Un duro golpe para un chaval de 21 años.

El fútbol era la mejor manera de superar aquello. El homenaje y la emotividad llegaron diez años después, cuando el Manchester United ganaba la Copa de Europa al Benfica por 4-1 (dos goles suyos). Nada había hecho prever 15 años antes que aquel chico bajito, regordete, con un físico nada futbolero, que se presentó en las instalaciones de los Red Devils llegaría a ser uno de los mejores futbolistas del mundo. Ganaría también 3 Ligas Inglesas (1957, 1965 y 1967) y una Copa (1963) vistiendo la camiseta roja, además de un Balón de Oro en 1966 como mejor jugador europeo del año.

Además, demostró las dotes que le convertirían en el líder de la selección inglesa, a la que hizo campeona en el Mundial de Inglaterra de 1966, la única hasta el presente que consiguió el balompié británico, subiéndose definitivamente al pedestal de los elegidos. Fue el eje sobre el que se cimentó el éxito inglés, especialmente espléndido en la semifinal ante Portugal, quebradero constante de cabeza, tanto por sus letales pases como por sus goles (2). En la final, mantuvo un duelo épico con Beckenbauer, uno sombra del otro. Inglaterra se impuso y Charlton se fundió en un emotivo abrazo con su hermano Jackie, baluarte de la defensa inglesa.

Bobby, o sir Williams, sobresalió en todas las posiciones en las que jugó, como delantero, como extremo y finalmente como organizador. Versatilidad de medio campo para arriba, durante más de 100 partidos fue el cerebro, motor y manantial de juego de la pérfida Albión. Visión de juego milimétrica y un pie prodigioso para trazar con escuadra y cartabón pases de ensueño. Disputaría otros tres Mundiales. Tan sólo en una ocasión fue sustituido en la selección: en el Mundial de 1970, cuando Inglaterra ganaba 2-1 a Alemania en cuartos. Pésima decisión, los alemanes remontaron. Charlton era la fuente.

Dotado de un disparo devastador que desarrolló a base de disparar contra una pared, tenía un regate no visto hasta entonces y una magnífica visión de juego que le permitía lanzar a su equipo por medio de extraordinarios pases largos. Jugador de instinto, no era extraño que abandonara su posición para sumarse al ataque, desatendiendo sus marcas, pero normalmente, cuando Charlton seguía su instinto, no fallaba.

En Inglaterra fue y es considerado una institución. Su porte y presencia representan la quinta esencia del caballero inglés y la muestra perfecta del jugador que basó su estilo en el talento, tanto que en 1994 fue nombrado Sir por la reina Isabel II y es embajador oficial del Manchester United.
Fuente: Univision


Lo mejor de Bobby Charlton

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