Just Fontaine

No era un fuera de serie y no era un superdotado. Tampoco tenía una gran técnica, pero su olfato de gol era magnífico. El francés Just Fontaine era un jugador oportunista. Sabía donde tenía que estar y sencillamente, estaba allí, y allí llegaba el balón, y el delantero, sencillamente marcaba. Hasta 13 veces en el Mundial de Suecia en 1958. Y eso, en seis partidos: le endosó cuatro a Alemania, tres a Paraguay, dos a Yugoslavia e Irlanda del Norte, y uno a Escocia y Brasil.

Nadie, casi medio siglo después, ha igualado su récord y sólo un hombre, Müller, se acercó.


Fontaine nació en Marrakesh (Marruecos), que en aquel entonces era colonia francesa, y se abrió camino a base de goles hasta el Olympique de Niza y al Stade de la ciudad de Reims.

Su eficacia ante la portería le llevó a la selección francesa en la que, a pesar de sus estadísticas, no era titular.

Fue la lesión de su compañero Blair durante el Mundial de Suecia 58 la que le dio la oportunidad de debutar y en su primer partido marcó tres goles. Acompañado por Raymond Kopa y por Roger Piantoni, Fontaine fue el estilete de aquel conjunto que puso de rodillas a Alemania al vencerla por 6-3 con cuatro goles de Just Fontaine.

Tras el Mundial de Suecia, Fontaine volvió a Francia, pero en un partido disputado en 1960 en un partido sufrió la rotura de la tibia y el peroné, lesión que le retiró prematuramente del mundo del fútbol. Entonces contaba con tan sólo 29 años.
Fuente: Univision


Lo mejor de Just Fontaine

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