Brian Clough

El auténtico e intempestivo Brian Clough fue una de las mayores vencedores del deporte británico, recordado en letras de canciones, películas y libros. Era un jugador muy prometedor, un matador nato con una media de goles excepcional. Pero una gravísima lesión le alejó de los terrenos de juego para el resto de su vida.

Brian Clough nació el 21 de marzo de 1935 en Middlesbrough, Inglaterra. No era el lugar más agradable del mundo, pero para él era el paraíso, como él mismo decía. Cuestión de punto de vista. Para los equipos que se enfrentaban al equipo local, la ciudad era el infierno: defendiendo la camiseta del Middlesbrough entre los 16 y los 25 años, Brian anotó 197 goles en 212 partidos, alcanzando la excelente marca de 0,92 goles por partido.


En ese período, defendió la camiseta de la selección nacional en dos oportunidades, quedándose en blanco en ambos partidos. De cualquier manera, las destacadas actuaciones por su club le valió un contrato con el Sunderland, equipo que defendió entre 1961 y 1964, marcando 61 goles en 54 partidos.


En las navidades de 1962, Clough quería regalar goles a la hinchada de los
Gatos Negros. Pero, para un infelicidad, el día 26, en un partido contra el Bury FC, el delantero se lesionó gravemente el ligamento cruzado de su rodilla tras chocarse con el portero rival.

La lesión le obligó a estar 2 años parado. En 1964, intentó volver y llegó a jugar 3 partidos, pero los dolores terminaron por alejarlo defenitivamente de las canchas de fútbol.


Un año después de su retirada como jugador, Clough estaba de vuelta al mundo del fútbol como entrenador del Hartlepool United. Tras una rápida estancia, se encargó del Derby County en 1967, que se encontraba en ese momento en la segunda división inglesa, llevando al club a la primera división en su primer año y a su primer e histórico título nacional en 1972.


Con el equipo de
los Corderos alcanzaría las semifinales de la antigua Copa de Europa en 1973, siendo eliminado por la Juventud de Turín en un partido polémico. Brian protestó contra el equipo italiano, acusándolos de tramposos bastardos e insultando a la propia nación italiana debido a unos presuntos regalos ofrecidos por parte del equipo italiano al árbitro alemán.

El Derby fue sancionado y Clough obligado a dimitir por la presión de la directiva pese a que los aficionados pedían su continuidad, aumentando su fama de técnico duro, peleando siempre por la justicia.


Después de 6 años como entrenador del Derby, tuvo una rápida experiencia en el Brighton & Hove Albion, de la tercera división nacional.


En 1974, fue fichado como entrenador del Leeds United. Su llegada no podría ser más polémica. "Hasta donde sé, ustedes pueden tirar a la basura vuestros trofeos conquistados, porque ustedes lo ganaron haciendo trampas". Ése fue su discurso de presentación al equipo campeón de la liga inglesa de la temporada 1973/74.


Estuvo en el club por 44 días, ganando solamente un partido y siendo derrocado por los molestos astros del equipo. El día de su despedida, Brian comentó: " Es un día triste... para el Leeds".


Robin Hood, el ladrón que robaba a los ricos para dar los pobres era la personalidad más conocida de Nottingham Forest hasta la presentación de Clough como técnico del equipo local en 1975. En su segunda temporada completa por el equipo (1976/77), Brian subió el equipo a la primera división inglesa y se convirtió en ídolo local.


Un año más tarde, ganaría proyección nacional al llevarse el título nacional con la victoria por 1 a 0 ante el todopoderoso Liverpool. Hazaña digna del más grande héroe de la historia del Nottingham!


Clough siguió en el mando del equipo por 18 años, disputando títulos nacionales e internacionales, y obteniendo grandes conquistas como dos Copas de Europa en las temporadas 1979/80 y 1980/81, ante el Malmo FF y el Hamburgo respectivamente (llegando a la final también en la temporada 1981/82). En territorio británico, hizo del Nottingham un gran campeón, derrotando muchos equipos grandes y creando rivalidades con sus entrenadores, como Sir Alex Ferguson.


No fue hasta 1988/89 cuando Clough consiguió un nuevo título, fue la Copa de la Liga revalidándola un año más tarde. En los años 1991 y 1992 el Forest alcanzó las finales de la Copa de la Liga y la FA Cup, perdiendo ambas por la mínima y ante rivales como fueron el Tottenham Hotspur y el Manchester United.


El irrevente entrenador siguió en el dirección del Nottingham, hasta la temporada 1992/93 cuando dejó el mundo del fútbol para enfrentarse a una dura batalla contra el alcoholismo. Debido a múltiples razones como la venta de jugadores clave como Teddy Sheringham o el propio estado del entrenador, el equipo sufrió un declive acelerado estando colista toda la temporada. La derrota por 2-0 frente al Sheffield United supuso el descenso de categoría después de 16 temporadas en la cumbre. Después del partido presentó su dimisión, dejando al equipo en la categoría que lo encontró, pero creando un palmarés y una leyenda en torno a un equipo sin grandes jugadores de renombre ni grandes inversiones económicas.


Además de su perfil ganador, fueron sus opiniones y frases sobresalientes que realzarían el carisma de Brian Clough e hicieron de él una leyenda del fútbol inglés.


"Yo no quiero un epitafio de historia profunda o ese tipo de cosa. Yo contribuí, espero que digan eso, y espero que a alguien le haya gustado mi forma de ser".


No es un retrato definitivo, pero nos enseña la gran personalidad de un jugador/entrenador cuya fama traspasó el rectángulo de juego y se ganó el imaginario popular inglés.


Fallecería el 20 de septiembre de 2004, a los 69 años, debido a un cáncer de estómago.

Fuente: Trivela


Tributo a Brian Clough

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