
Héctor Scarone servía pases como ofrendas y hacía goles con una puntería que afilaba, en las prácticas, volteando botellas desde treinta metros. Y aunque era más bien bajo, en el juego de alto los madrugaba a todos. Scarone sabía flotar en el aire, violando la ley de gravedad: cuando saltaba en busca de la pelota, allá arriba se desprendía de sus adversarios dando una vuelta que lo dejaba de cara al arco, y entonces cabeceaba al gol.
Lo llamaban "el Mago" porque sacaba goles de la galera, y también le decían "el Gardel del fútbol", porque jugando cantaba como nadie.
Fuente: Eduardo Galeano
1 comentario:
Hola que tal, ok el vinculo de tu pagina ahora figura como Historias del Futbol Mundial, saludos cordiales desde Peru .
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